La Isla de
Atiu esta a 180 km al
noroeste de
Rarotonga . Es una pequeña
goyita con 500
hab, no mas de 2
okm a la redonda y a la cual solo se llega por
Air Rarotonga en un
avión a
hélice q traslada un
maximo de 8 pasajeros . La pista de
aterrizaje no esta pavimentada y el aeropuerto como ven en la foto de abajo no es mas que un techo con un letrero de bienvenida. Si
Rarotonga esta 20 años
atrás de una ciudad como Santiago,
Atiu esta a 60 o mas. Sin embargo, la vista desde el aire es un imperdible que deja entrever una
geografía casi esculpida rodeada de una laguna de aguas cristalinas protegida por el
reef .


El motivo de mi corta visita a
Atiu (un
día y medio), fue ir a ver un terreno para el proyecto de un "
Boutique Resort"en la isla, el primero que
acogería un turismo mas sofisticado y exigente que los simples
albergues y cabañas que existen.
Así gracias a eso
partí con
Thomas ( en la foto de abajo ) a conocer esta misteriosa isla, desconocida aun para la
mayoría de los turistas que llegan a la ya desconocida isla de
Rarotonga.
La
población se concentra en una meseta en el centro de la isla, mientras que en la costa, la "
Main Road" da la vuela a la isla , y no es mas que una huella entremedio de bosques tropicales que cada cierto rato deja entrever un pequeño tesoro.


Este tesoro oculto por la
geografia de la isla, son las Playas de
Atiu, el secreto mejor guardado de las
Cook . Hay alrededor de 20 playas distintas esparcidas por toda la isla y en todas se puede gozar de una
privacidad, relajo y belleza espectacular. (Solo hay alrededor de 18 habitaciones donde
hospedarse en la isla, y nunca hay una
ocupación mas
alla de un 50% por lo que hay que tener muy mala suerte para elegir la misma playa!)
Como si esto fuera poco, Atiu no solo tiene playas sino que también tiene cuevas donde habita una especie extraña de pajaros que anidan en el interior y que al parecer nunca nadie les enseño que los únicos que se cuelgan cabeza abajo son los murciélagos. El tiempo no me alcanzo para visitar estas cuevas, y mientras admiro el paisaje lamento que Andres no haya ido para disfrutar de nuestra pequeña playita... una buena escusa para volver esta vez no a trabajar sino que a desenterrar y admirar el tesoro escondido.